¡Hola gente! ¿Cómo pasasteis estos días de fiesta?
Ya que en España me parece entender que los que traen regalos son los reyes magos el 6 de enero, tengo que deciros que aquí en Italia ¡no tenemos mucha consideracióñ por “i re magi”! Para nosotros y para los niños en especial modo, el 6 de enero es el día de “la Befana”, una simpática viejecita con nariz larga, sombrero de bruja y escoba volante. Días antes de su llegada, los niños (también los más mayores, ¡también yo!) ponen una “calza” colgada al hogar o en cualquier otro sitio de la casa. La Befana se baja por el cañón de todas las casas y llena cada “calza” con chocolate, bombón, caramelos, chupachups y también con carbón si el niño no se ha portado bien durante el año precedente.
En cambio, el 25 de diciembre, quien trae los regalos más esperados es el famoso “Babbo Natale”. Los niños preparan una carta por él (la letterina a Babbo Natale) en la cual escriben qué juguete desearían encontrar debajo del arbol (l’albero di Natale) en el día de Navidad pero –nunca se entiende por qué, jeje– él siempre entra en casa y deja sus regalos cuando los niños ya están dormiendo.
Sin embargo, ya que Babbo Natale no puede traer regalos también a los adultos porque sería demasiado dificultoso para él, los más grandes se hacen regalos recíprocamente: cada miembro de la familia hace un regalo a todos los otros y lo pone debajo del árbol de Navidad donde queda hasta la medianoche entre el 24 y el 25 de diciembre, momento en lo cual todos abren proprios regalos (...?).
Estas tradiciones pueden ser más o menos respetadas por los italianos, así como las tradiciones en cocina. El 24 diciembre (la Vigilia di Natale) se come todo a base de pescado; al contrario, en Navidad se comen platos a base de carne. Lo mismo ocurre en los días del 31 diciembre (Vigilia di Capodanno) y del 1 enero (Capodanno)
Además, para esperar la medianoche, el 24 diciembre y el 31 diciembre se hace “il cenone” (una grande cena) con todos los parientes, abuelos, tíos, primos: no se come a la hora de la comida sino una única vez en la tarde, desde las cinco, seis o siete hasta la medianoche pasando el tiempo comiendo, hablando, jugando a “tombola” (una especie de bingo) o naipe con dinero. El 25, el 26 (Santo Stefano) diciembre y el 1 enero se come normalmente a la hora del almuerzo (aproximadamente a la una, las dos...) pero también en estos días nos reunimos con todos los parientes maternos o paternos en casa de los abuelos o de los tíos. En cambio, el 6 enero (Epifania) no se hace ninguna cena especial con los parientes... tal vez eso pasa porque todos ya vuelven a pensar en el día siguiente: uno tiene que trabajar, uno tiene que estudiar para un examen, otro tiene que ir a la escuela....
También el refrán nos lo recuerda:
"L’Epifania tutte le feste si porta via!"
Un beso grande, Sara!
Grazie, Dani, per le tue preziosissime correzioni! :D